El trato personal es increìble, Mika y Rayk son el alma de ese maravilloso lugar donde está el resort (que es como el paraíso!). Las clases de Yoga, Reiki, Coaching, etc, siempre con ese cuidadísimo trato personal cercano y amigable, la comida vegana deliciosa y hecha con todo el amor, incluso te preguntan cuando van a la compra si quieres algo especial! El sitio es super tranquilo, tiene una playa privada y unos puestas de sol increíbles, se respira paz y buenas vibraciones. Si quieres ir a descansar, reflexionar sobre tu vida, hacer un cambio o una transformación personal profunda, este es el sitio!!.( Si quieres fiesta, mejor vete a Ibiza.) Para mi fue como un sueño y si tengo la portunidad, volveré. Gracias Mika y Rayk, por vuestra paciencia, comprensión y amor, gracias a las ardillas, los gekos, los pájaros, el sonido continuo de las olas del mar, los atardeceres rojos, la lluvia, el sol, los generosos desayunos después del yoga de la mañana y las suculentas cenas después del yoga de la tarde. Gracias por hacerlo todo tan fàcil y tan familiar, incluso con la barrera del idioma,( yo hablo casi cero inglés y ellos no hablan español) nos hemos entendido genial!! y eso es porque se respira muy, muy buena onda. Gracias, gracias, gracias!!!!